La industria tecnológica avanza de manera imparable y va dejando obsoletos equipos informáticos de cierta antigüedad. La primera opción suele ser comprar un nuevo ordenador, pero también hay que valorar si se podría recuperar uno antiguo, siempre que el coste sea razonable. El sistema operativo de Microsoft, Windows, tiene cierta facilidad para dejar obsoletos los equipos en sus últimas versiones, pese a que haga relativamente poco tiempo que se adquirió. Sin embargo, hay opciones para recuperar un equipo obsoleto y poder seguir trabajando con él durante algún tiempo más.
El tiempo pasa para todos, también para nuestros ordenadores personales. Cuando nos quedamos sin espacio de almacenamiento o baja el rendimiento de la memoria, el equipo comienza a calentarse más de lo normal o hace demasiado ruido, tarda demasiado en arrancar o ejecutar el software, se desconecta del Wi-Fi, se bloquea o presenta errores que no sabemos a qué se deben y la experiencia de uso se vuelve bastante negativa. O simplemente, aunque funcione correctamente, ya no podemos instalar las últimas versiones del sistema operativo, ejecutar nuevas aplicaciones o juegos. Es entonces cuando llega la hora de buscar soluciones.
En SOLUCIONES TI 2020®, una de nuestras razones de ser es la lucha contra la obsolescencia programada. Lamentablemente, Microsoft no se preocupa en absoluto por el tiempo que haga que adquirimos nuestro ordenador, sea de sobremesa o portátil y si tiene que lanzar un sistema operativo nuevo que deje a millones de ordenadores obsoletos, lo hace.
Sin embargo, salvo que nuestro ordenador fuese adquirido para gamming exclusivamente, está demostrado que se puede hacer lo mismo con un ordenador que trabaja bajo el sistema operativo Windows 10, que uno al que le instalemos una distro de Linux, evitando así tener que comprar uno nuevo, sólo porque a Microsoft le parezca oportuno. Unas veces necesitaremos renovar un poco su hardware, otras veces no llegará a ser tan necesario. Pero, antes de tirar nuestro ordenador por las razones que comentamos al principio de este artículo, debemos valorar la opción de su renovación.
Cómo y porqué recuperar un ordenador antiguo
Está claro que no existen los milagros (al menos en informática), y a veces pretender estirar la vida útil de un dispositivo informático hasta el límite de lo razonable no nos va a generar ningún ahorro y sí dolores de cabeza. Además, existe oferta de equipos nuevos solventes de gama de entrada a bajo precio e incluso dispositivos reacondicionados, que por el mismo importe, nos van a mejorar las prestaciones de hardware que uno del mismo precio nuevo, con mayor cantidad de memoria RAM, mejor disco duro, etc. Y debemos exigir garantía siempre, si decidimos adquirir un equipo reacondicionado.
Depende del equipo en cuestión y una vez realizada la valoración del presupuesto necesario, se pueden recuperar esos equipos que tenemos arrinconados o que nos estamos planteando dejar de lado.
En este artículo, vamos a abordar aquellas actualizaciones de hardware o sistema importantes, para mejorar su rendimiento y capacitarlo para funcionar de nuevo o poder tenerlo activo durante más tiempo, sea como uso principal o para ciertas tareas.
El cambio de software, puede marcar la diferencia, ya que no todos los sistemas operativos exigen los mismos requisitos de hardware, lo cual hay que tener muy en cuenta.
Cambiar el viejo HDD por un SSD
Pocas actualizaciones de hardware nos van a dar tanto por tan poco y cuyo cambio se aprecie desde el primer momento. El disco duro siempre ha sido un cuello de botella para los sistemas operativos y cualquier renovación pasa por reemplazarlo por un SSD y obtener así las ventajas de las soluciones basadas en memorias flash NAND, sobre todo en cuanto a rendimiento, tiempo de arranque del sistema operativo o de las aplicaciones y transferencia de archivos hacia unidades externas, por ejemplo.
Es muy posible que nuestro viejo ordenador no tenga los conectores necesarios para usar el formato M.2 PCIe, pero seguro que tendrá alojamiento para la interfaz SATA. Eso es suficiente, ya que el rendimiento en transferencia de datos se va a multiplicar por cuatro respecto a un disco duro del tipo HDD. El cambio es muy sencillo. Y si no lo tenemos claro, podemos encontrar infinidad de videos explicativos en Youtube. En cuanto al coste, una unidad SATA de 240 o 480 GB está ‘tirada’ de precio en la actualidad, siempre recurriendo a marcas fiables.

Aumentar la memoria RAM
Otra actualización más evidente para revivir un viejo ordenador es ampliar la memoria RAM. Este componente, tiene impacto directo en la experiencia de uso y en la posibilidad o no de realizar determinadas tareas en un ordenador personal. Con sólo duplicar la RAM instalada de 4 a 8 GB, vamos a apreciar un cambio evidente. Todo ello, siempre que la placa base del ordenador lo permita. Obviamente, si necesitamos agregarle 4 GB más, pero sólo disponemos de una ranura para RAM, lo que haremos será sustituir el antiguo módulo de 4, por uno nuevo pero de 8 GB. Eso sí, siempre que el procesador lo admita. Para asegurarnos, podemos consultar en Internet las especificaciones de cada CPU.
También el programa CPU-Z, nos va a facilitar la tarea de conocer qué tipo de hardware tiene instalado nuestro dispositivo, a la hora de posibilitar su ampliación y mejora de determinados componentes.
Reemplazar la RAM, es una actualización relativamente económica también y que nos permite mejorar el equipo sin tener que cambiar componentes mayores como la placa base, aunque hay que tener cierto cuidado al llevarlo a la práctica, conocer el número de slots disponibles para los módulos, la capacidad máxima soportada, el estándar usado (DDR5, DDR4, DDR3 y anteriores…), el factor de forma si es para sobremesa o portátil y las especificaciones principales. Si es necesario, igualmente podemos encontrar un completo tutorial en Youtube, de los muchos que hay. Al igual que sucede con las SSD, su precio es bastante económico.
Debemos tener claro que, si no estamos muy familiarizados con el desmontaje de un ordenador portátil, que suele dar muchos más problemas que uno de escritorio, como instalar los componentes, etc. No debemos dudar en consultar a un profesional o alguien que disponga de suficiente experiencia, de lo contrario, la experiencia nos puede resultar negativa.
Actualizar la CPU o la GPU
En este caso, entramos en un terreno bastante más delicado. Para empezar, no todos los portátiles nos van a permitir cambiar el microprocesador, puesto que la mayoría lo llevan incorporado a la placa base.
En caso contrario, si fuese posible realizar el cambio, nunca debemos olvidar tener claro que el cambio es posible (que nuestra placa admite el nuevo procesador que pretendemos instalar), sustituir la pasta térmica por nueva y estar bien aplicada, etc.
El cambio de la CPU nos permitirá aumentar el rendimiento del ordenador para cualquier tipo de tarea, ya que aumentará el número de núcleos de procesamiento y la frecuencia de trabajo. En otro apartado importante, puede que quizá sea necesario incluir una gráfica integrada de mayor nivel que la que teníamos. En todo caso, si vemos que merece la pena, en un sobremesa podríamos montar adicionalmente una gráfica dedicada.
Probablemente, no podrá ser de última generación ya que seguramente no dispongamos de potencia suficiente en la fuente de alimentación y entonces, puede que ya sea más rentable comprar un nuevo ordenador, pero debemos saber que existen GPUs más antiguas que pueden ser suficiente para nuestro tipo de equipo. Hay tarjetas gráficas baratas, desde 50 €, que aportarán gran alivio al subsistema gráfico e incluso nos permitirán jugar con resoluciones de hasta 1080p.
Pero, no siempre es necesario o posible cambiar el procesador o GPU, por uno nuevo y más potente, además de que este cambio nos va a resultar más caro, eso sin olvidar que no nos vamos a arriesgar en adquirir uno de segunda mano, que podría estar literalmente achicharrado, principalmente en el apartado de tarjetas gráficas, muy utilizadas para el minado de criptomoneda las 24 horas del día, durante los 365 días del año.
Este cambio sólo lo vamos a considerar si fuese posible, teniendo claro lo que estamos haciendo y sopesando el coste. Pero, como veremos a continuación, si la disminución de rendimiento viene propiciada por el sistema operativo, con la ampliación de memoria RAM y el cambio a disco SSD, además de seleccionar uno nuevo (como veremos a continuación) y que exija menos requisitos técnicos, puede que sea más que suficiente.
No debemos olvidar la refrigeración
El cambio de CPU, probablemente conlleve la instalación de un nuevo ventilador-disipador, si bien podremos comprobar si el antiguo todavía podría cumplir con su función. Mantener controlada la temperatura de este componente es fundamental, algo que podemos extender al resto del ordenador.
La suciedad o polvo generado en el interior de cualquier equipo informático, puede disminuir el rendimiento del equipo, obligar a que los ventiladores estén permanentemente funcionando, apagar el equipo si sube la temperatura por encima del límite de seguridad y terminar reduciendo la vida útil del resto de los componentes internos.

La limpieza conviene realizarla con cierta frecuencia y sobre todo, si se trata de un portátil. Lo vamos a notar considerablemente. Algunos errores en los dispositivos, vienen originados por el exceso de temperatura, por lo que la limpieza los mejorará directamente.
Cambiar el sistema operativo
Este apartado, junto con el de la ampliación de memoria RAM y cambio de disco SSD, son los que mayor ayuda nos van a aportar a la hora de dar una segunda vida a un ordenador portátil. Cuando nos encontramos ante un PC de sobremesa, puede que nos sea posible aplicar todos los cambios propuestos, pero en el caso de los portátiles solemos estar más limitados, por lo que debemos tenerlo en cuenta.
Pero, es demostrable que un ordenador que con 4 GB de RAM, disco duro HDD, procesador AMD y sistema operativo Windows 10, revive notablemente, tan sólo con ampliarle la memoria RAM, cambiar el disco duro por un SSD e instalarle una distro de Linux, como puede ser Linux Mint Cinnamon 21.2 (Victoria), por ejemplo.
Lo cual traducido en coste económico, nos puede salir siendo generosos por unos 50 €. Hay más, lo cual queda a elección del usuario que distro de Linux le puede convenir más. Pero, siempre procuraremos elegir una, si no estamos familiarizados con este sistema operativo, que facilite el paso del entorno Windows a Linux, en lo que a interfaz gráfica se refiere, sin mayor dificultad. Si necesitamos mayor información sobre Linux, no nos va a faltar en la red.
Cuando no tenemos demasiado presupuesto para renovar hardware o incluso cuando con las actualizaciones recomendadas no hemos notado avances importantes, este paso, al igual que el de la limpieza, es totalmente gratuito.
Seguramente tengamos la tentación de seguir con Windows, pero si queremos usar versiones recientes como Windows 11, el mismo sistema puede estar contribuyendo a su lentitud o simplemente no nos dejará instalarlo, por no contar con el dichoso requisito del módulo TPM. Es más, se está cociendo el lanzamiento de Windows 12 para 2024 y son pocas las aclaraciones en cuanto a requisitos que tranquilicen al usuario.
Hay vida más allá de Windows, como se puede comprobar, pero en el escenario de tratar de recuperar nuestro viejo ordenador, nada mejor que pasarse a GNU/Linux. El sistema de código abierto, cuenta con decenas de distribuciones diferentes, algunas de ellas destacan por su bajo consumo de recursos y su gran capacidad para funcionar con hardware más antiguo.
Eso sí, debemos tener claro que, antes de arriesgarnos a instalar versiones sesgadas de Windows o ya desatendidas, deberíamos informarnos sobre todas las posibilidades que nos ofrece el universo Linux, antes de poner en riesgo nuestra privacidad o seguridad de nuestra información.
CONCLUSIÓN
Hemos visto algunas actuaciones que pueden contribuir a dar una segunda oportunidad a nuestro ordenador (de sobremesa o portátil), algunas nos será posible aplicar y otras no. Pero, antes de decidir arrinconar nuestro ordenador, deberíamos barajar las posibilidades existentes, teniendo en cuenta también la exigencia a la que vayamos a someter a nuestro equipo, no siendo igual destinarlo a gamming, que a tareas de ofimática cotidianas, búsquedas en Internet, etc.
Eso sí, antes de desprendernos de nuestro viejo ordenador, no debemos olvidar retirarle el disco duro, el cual puede almacenar información muy importante. Si además, deseamos darle una segunda vida al disco duro, con sólo comprar una carcasa para disco duro externo por poco dinero, lo podremos utilizar incluso para almacenar nuestra información o realizar copias de seguridad.


Replica a ¿Qué sería de Windows sin Linux? – STI 2020® Cancelar la respuesta