Importancia del módulo TPM 2.0 para Windows 11

Cuando Microsoft anunció el lanzamiento al mercado de Windows 11, la palabra TPM adquirió una relevancia que hasta ese momento no tenía y probablemente, como muchos usuarios, ni siquiera supieramos que dicho componente estaba presente en nuestro ordenador hasta ese momento.

Uno de los requisitos que causó mayor confusión, fue conocer la obligatoriedad de contar con el módulo TPM 2.0 para poder instalar Windows 11 en nuestros ordenadores. Pero, ¿qué es exactamente esta característica y por qué es tan importante?

TPM: componente esencial para la seguridad

El módulo TPM (siglas en inglés de Trusted Platform Module) es un cripto procesador integrado en la placa base de muchos ordenadores. La función principal es la de manejar y proteger las claves criptográficas, necesarias para garantizar la seguridad de nuestros datos y evitar que personas no autorizadas accedan a nuestro equipo.

Este chip actúa como una especie de caja fuerte digital en la que se almacenan de forma segura nuestros datos sensibles, como son contraseñas, claves de cifrado y autenticación biométrica.

Cuando Microsoft, decidió lanzar Windows 11, impuso la obligatoriedad de que los equipos contaran con el módulo TPM 2.0, para poder garantizar que los usuarios estuviesen protegidos con las últimas medidas de seguridad. Pero, ¿por qué no era suficiente la versión TPM 1.2?

Esta versión más antigua, presente en equipos fabricados entre 12 y 15 años hasta la fecha, no ofrecía las mismas capacidades de cifrado y protección frente a las amenazas modernas. Por ello, aunque nuestro ordenador tuviese un módulo TPM anterior, no podríamos actualizar al nuevo Windows 11, sin contar con este componente actualizado, que era requisito fundamental para poder hacerlo.

La seguridad no debe ser vista como una barrera, sino como una inversión esencial para proteger nuestra información y garantizar una experiencia informática confiable y segura.

Cómo funciona el módulo TPM y por qué Windows 11 lo requiere

El módulo TPM 2.0, funciona como un chip que refuerza la integridad de nuestro equipo y garantiza que sólo se ejecute software seguro. Windows 11 lo utiliza para funciones clave como Secure Boot, BitLocker y Windows Hello.

El programa de cifrado de disco BitLocker provee de cifrado de disco a Windows desde las versiones Profesional, Ultimate y Enterprise de Windows 7, Windows Vista, Windows 10 y Windows 11, así como a las versiones para empresa de Windows Server 2008.

Para entenderlo mejor, al iniciar nuestro ordenador, TPM verifica que el sistema operativo no se ha modificado, impidiendo que malware como rootkits (conjunto de software que permite a un usuario un acceso con privilegio de administrador a un ordenador, pero mantiene su presencia oculta al control de los administradores al descomponer el funcionamiento normal del sistema operativo ), puedan cargarse. Además, gestiona el cifrado de discos, lo que protege la información almacenada en nuestro PC, incluso si cayese en manos equivocadas.

Otro uso muy importante es en Windows Hello, tecnología de autenticación biométrica de Microsoft, que nos permite acceder a nuestro equipo mediante reconocimiento facial u otros métodos biométricos. Todas las funciones son esenciales para garantizar que nuestro ordenador esté bien protegido.

Con el requerimiento de tener que disponer del módulo TPM 2.0, son muchos los usuarios y empresas que se han visto obligadas a cambiar de equipos, para poder contar con la última versión del sistema de Microsoft y ante la anunciada fecha límite de atención al sistema operativo Windows 10.
¿Cómo podemos saber si nuestro PC tiene el módulo TPM 2.0?

Si nuestro ordenador no cuenta con el módulo TPM 2.0, no podremos instalar Windows 11 de forma oficial. Los equipos que no cumplen con este requisito se consideran inseguros para las exigencias de este nuevo sistema operativo y futuras versiones.

Hay usuarios que han optado por usar métodos no oficiales, para saltarse este requisito, lo cual podría exponer nuestro equipo a serias vulnerabilidades de seguridad.

Si bien es cierto que en ocasiones, nos aparece el mensaje para actualizar a Windows 11, debemos hacer caso omiso al mismo, hasta que no hayamos comprobado que contamos con el módulo TPM 2.0. Muchos usuarios han probado a actualizar a Windows 11 al ver este mensaje en el apartado de Windows Update, con lo cual no han conseguido otra cosa que la instalación de Windows 10 que tenían instalada se corrompa, además de no poder finalizar la de Windows 11, con la frustración que ello conlleva y teniendo que instalar Windows 10 desde cero, habiendo perdido toda información almacenada.

Por ello, se recomienda que antes de proceder a instalar Windows 11 en un equipo que tiene instalado Windows 10, por ejemplo, comprobemos que el equipo cuenta con el módulo TPM 2.0.

Para ello, vamos a seguir estos pasos:

  • Presionamos la combinación de teclas Windows + R para abrir el cuadro de diálogo de la función Ejecutar.
  • Escribimos tpm.msc y presionamos Enter.
  • Se nos abrirá la ventana de Administración del Módulo de plataforma segura, donde podremos comprobar si nuestro equipo cuenta con un módulo TPM y de qué versión es.
Siguiendo los pasos indicados, podremos comprobar si contamos con el módulo TPM en nuestro equipo y saber a qué versión pertenece. Windows 11 sólo va a aceptar los módulos TPM a partir de la versión 2.0, por lo tanto puede que contemos con una versión anterior, lo cual no sería suficiente.

En el caso de que nuestro ordenador sea más antiguo, podríamos considerar actualizarlo, instalando un chip TPM compatible, siempre que nuestra placa base lo soporte y dicha operación sea realizada por personal cualificado. De lo contrario, no podremos instalar Windows 11 de forma oficial.

Y desde aquí, nunca recomendaremos a nadie, utilizar trucos que eludan en la instalación de Windows 11 el requisito del módulo TPM 2.0, ya que no vale la pena por contar con la última versión de Windows, exponernos a brechas de seguridad que nos podrían costar un disgusto.

Si nuestro equipo se queda desfasado y no podemos actualizar a Windows 11, como ya explicamos en un artículo anterior de este blog, hay vida más allá de Windows y en la mayoría de casos, se puede realizar el mismo trabajo en un equipo con una versión de Linux, que en uno con Windows. Si el problema es jugar, probablemente disfrutemos más en una consola que en un PC. Esto ya es cuestión de gustos.

CONCLUSIÓN

La implementación del módulo TPM (Trusted Platform Module) como requisito para la instalación de Windows 11, subraya la creciente importancia de la seguridad en el entorno digital actual. Este componente no sólo protege la integridad del sistema operativo, sino que también resguarda nuestra información sensible frente a amenazas cada vez más sofisticadas.

El módulo TPM, es un criptoprocesador seguro que almacena claves criptográficas utilizadas para cifrar datos y proteger la privacidad de nuestros archivos más sensibles. Además, se comunica únicamente con el procesador del ordenador, lo que dificulta que cualquier malware acceda a estas claves. Entre sus funciones, el TPM permite el uso de tecnologías como BitLocker para el cifrado de unidades y Windows Hello para la autenticación biométrica.

Optar por métodos que eludan este requisito puede comprometer seriamente la seguridad del dispositivo y los datos almacenados en él. Sin el módulo TPM, se pierde una capa importante de protección que nos ayuda a prevenir accesos no autorizados y mantener la integridad del sistema. Por lo tanto, es crucial tomar en serio las recomendaciones de seguridad establecidas por Microsoft y asegurarnos de que nuestros dispositivos cumplan con los requisitos necesarios para la instalación segura y eficiente de Windows 11.


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