Soluciones para errores en Windows: comandos DISM y SFC

El sistema operativo Windows, dispone desde hace ya algunas ediciones de herramientas muy útiles para la depuración del sistema y poder solucionar problemas, en caso de que el sistema operativo no esté funcionando como debiera. Como ya vimos en el artículo anterior, nuestro ordenador puede fallar por diversas razones, una de ellas y muy frecuente es por archivos del sistema operativo corruptos. Pero, hay funciones que nos permiten buscar los archivos corruptos del sistema o comprobar que todo esté como debe, algo muy útil para poder descartar problemas en primera instancia.

VAMOS A COMPROBAR SI NUESTRO SISTEMA TIENE ARCHIVOS CORRUPTOS

En el caso de que durante el uso de nuestro ordenador, notemos que algo no funciona debidamente pero no sabemos exactamente qué es o porqué, disponemos de herramientas en el sistema operativo Windows para comprobar cual es el estado del sistema y ver si hay algún archivo corrupto, que esté provocando que el sistema funcione de forma anómala.

Para esta tarea, vamos a hacer uso de dos comandos muy conocidos y que nos permitirán escanear el sistema en busca de archivos corruptos, como son: DISM y SFC.

El primero de ellos (DISM), se encargará de comprobar la integridad del sistema y añadir los posibles archivos que pudieran faltar entre los componentes de Windows, mientras que el segundo (SFC), se encargará de escanear y reparar los componentes heredados del sistema.

Ambos comandos presentan variaciones, aunque la combinación de ambos nos puede ayudar a solventar determinados problemas en el sistema. Para ello debemos abrir CMD (Símbolo del sistema), siempre con privilegios de Administrador o PowerShell y ejecutar los siguientes comandos escritos de la siguiente forma:

DISM /Online /Cleanup-Image /CheckHealth

Escribimos la secuencia de comandos como se puede comprobar en la imagen y al presionar Enter, hará su trabajo ofreciéndonos el resultado.

sfc /scannow

En este caso, al introducir los comandos como se puede apreciar en la imagen, el sistema realiza la comprobación y nos mostrará el resultado. En caso de encontrar algún archivo corrupto, procederá a su reparación.

No debemos olvidar, ejecutar ambos comandos individualmente y siempre con privilegios de administrador.

Primero uno, y una vez obtenida la información, podemos ejecutar el siguiente. El segundo, realizará un examen para comprobar y reparar los archivos, por lo que puede tardar varios minutos, hasta que la herramienta haya terminado de comprobar el sistema. Tras ello, nos mostrará el mensaje de resultado que nos indicará si ha encontrado o no archivos corruptos y si los ha reparado.

Son comandos que con el tiempo recordaremos facilmente y podemos ejecutar periódicamente, para prevenir que nuestro sistema se corrompa y llegue a sobresaltarnos con el pantallazo azul.

Estos comandos de por sí, puede que no nos garanticen el hecho de solucionar el problema, pero sí son herramientas muy útiles para comenzar a descartar errores y poder comprobar que nuestro sistema esté libre de archivos corruptos, que puedan hacer que el sistema funcione de forma incorrecta.

Por ello, si nuestro ordenador comienza a mostrar síntomas de funcionamiento anómalo a menudo o el sistema operativo está mostrando fallos, podemos ejecutar estos comandos antes de nada para intentar solucionar los posibles errores que presente el sistema o descartar que sea ese el problema.

Como hemos dicho al principio, dichos comandos existen en Windows desde hace varias versiones, y son compatibles con la mayoría de versiones de Windows.

Mantener actualizado y en estado óptimo nuestro sistema operativo Windows, nos puede evitar algún sobresalto, además de facilitar nuestro trabajo diario con nuestro dispositivo, en las mejores condiciones.
Conclusión

En resumen, el uso de los comandos DISM (Deployment Imaging Service and Management Tool) y SFC (System File Checker) en el sistema operativo Windows, ofrece una solución robusta y eficiente para detectar y corregir errores en el sistema.

Estos comandos nos permiten identificar y reparar archivos de sistema dañados, asegurando la estabilidad y el rendimiento óptimo del sistema operativo. DISM es particularmente eficaz para reparar imágenes de Windows, mientras que SFC se centra en la protección y corrección de archivos del sistema.

La implementación de estos comandos puede ser especialmente útil para administradores de sistemas y usuarios avanzados, que buscan mantener sus sistemas en perfecto estado de funcionamiento. Tampoco reviste mayor dificultad para usuarios domésticos. Además, su uso preventivo puede evitar problemas mayores a largo plazo, minimizando interrupciones y garantizando una experiencia de usuario más fluida y confiable.

En definitiva, la familiarización con DISM y SFC y su uso regular puede ser una práctica valiosa para cualquier usuario de Windows interesado en mantener la integridad y el rendimiento de su sistema operativo.


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