Según aclara Stan Kaminsky, de la compañía de ciberseguridad Kaspersky, no debemos enviar ningún dato personal, contraseña o dato bancario a un chatbot. El experto, aseguró al diario The Sun que es posible que la información enviada a un chatbot no siempre sea privada, debido a que algunas IA tienen memoria (como ChatGPT, por ejemplo) para recordar conversaciones.

Además, ese no es el único peligro, ya que las conversaciones pueden ser revisadas por moderadores humanos, pueden emplearse para entrenar nuevas versiones en un futuro o filtrarse por error.

Cualquiera de las IA generativas que hay a nuestra disposición, generan información a partir de la información que los miles de usuarios les aportan, por lo que hay que ser algo reservados con ellas.
5 datos que no debemos compartir con ChatGPT

El auge de la inteligencia artificial, como es el caso de ChatGPT, facilita que miles de personas en todo el mundo usen la IA de OpenAI en su día a día.

Esta herramienta se ha convertido en un aliado indispensable para diversas actividades, desde la redacción de textos hasta la atención al cliente, permitiendo a empresas y particulares optimizar su tiempo y recursos.

Además, su capacidad de aprendizaje continuo y adaptación a las necesidades del usuario, garantiza una experiencia cada vez más personalizada y efectiva. La implementación de la IA también está revolucionando sectores como la educación, donde se ofrecen tutores virtuales y apoyo instantáneo a los estudiantes, mejorando así el proceso de aprendizaje.

A medida que la tecnología avanza, es innegable que la inteligencia artificial seguirá transformando nuestra forma de interactuar y trabajar, allanando el camino hacia un futuro más eficiente e innovador.

Pero, si hemos de ser cuidadosos con el uso de esta herramienta, debemos saber además, que no se recomienda compartir este tipo de información con dicho chatbot:

  • Datos identificativos: Desde el número del DNI, pasaporte, fecha de nacimiento, nombre, dirección y número de teléfono.
  • Resultados de pruebas médicas: Los documentos médicos suelen contener información personal. Si queremos compartir este tipo de documentos con ChatGPT, antes debemos eliminar nuestros datos.
  • Información financiera: Nunca hay que compartir números de tarjetas o cuentas bancarias.
  • Datos de inicio de sesión: ChatGPT no es un gestor de contraseñas, por lo que se recomienda almacenar dichas credenciales en un gestor de contraseñas, conociendo además, los riesgos que con su uso podemos correr. En una publicación anterior ya hablamos sobre ello.
  • Información confidencial de una empresa: Ya que de lo contrario, la información de una empresa podría quedar expuesta.
Pero, ¿Qué información recopila ChatGPT?

Información personal proporcionada por los usuarios

  • Información de la cuenta: Cuando el usuario crea una cuenta en OpenAI, la compañía recopila información asociada con la cuenta, incluido su nombre, información de contacto, credenciales de la cuenta, fecha de nacimiento, información de pago e historial de transacciones.
  • Contenido del usuario: Según indica la propia empresa, «recopilamos los datos personales que proporciona el usuario al ingresar a Servicios, incluidas sus indicaciones y otro contenido que carga, como archivos, imágenes​ y audio, dependiendo de las funciones utilizadas».
  • Información de comunicación: Si nos comunicamos con OpenAI, por correo electrónico o páginas en sitios de redes sociales, puede recopilar nuestros datos personales, como nombre, información de contacto y contenido de los mensajes que enviamos.
  • Otra información proporcionada: OpenAI recopila otra información que el usuario pueda proporcionar, cuando participa en eventos o encuestas o proporciona información para establecer la identidad o edad.

Datos personales que reciben de nuestro uso de los servicios

  • Datos de registro: Recopila información que el navegador o dispositivo envía automáticamente cuando utilizamos los servicios de OpenAI. Estos datos incluyen dirección IP, tipo y configuración del navegador, fecha y hora de la solicitud y cómo interactuamos con los servicios.
  • Datos de uso: Recopila información sobre el uso de los Servicios, como tipos de contenido que vemos o con los que interactuamos, las funciones que utilizamos y las acciones que realizamos, así como nuestra zona horaria, país, fechas y horas de acceso, usuario y versión, tipo de ordenador o dispositivo móvil y tipo de conexión.
  • Información del dispositivo : Recopila información sobre el dispositivo que utilizamos para acceder a los servicios, como el nombre, el sistema operativo, los identificadores y el navegador. La información recopilada puede depender del tipo de dispositivo y su configuración.
  • Información de ubicación: OpenAI puede determinar la zona general desde la que nuestro dispositivo accede a los servicios con base en información, como la dirección IP por razones de seguridad y para mejorar la experiencia con el producto, como por ejemplo, para proteger la cuenta al detectar actividad de inicio de sesión inusual o para proporcionar respuestas más precisas. Además, algunos de los servicios permiten proporcionar información de ubicación más precisa del dispositivo, como la información de ubicación del GPS.
  • Cookies y tecnologías similares : OpenAI utiliza cookies y tecnologías similares para operar y administrar los servicios, y mejorar la experiencia. Si utilizamos los servicios sin crear una cuenta, OpenAI podría almacenar parte de la información descrita en su política con cookies, por ejemplo, para ayudarnos a mantener nuestras preferencias en distintas sesiones de navegación.

Información que recibe de otras fuentes

Según indica OpenAI en su Política de Privacidad: «Recibimos información de nuestros socios de confianza, como socios de seguridad, para proteger contra fraude, abuso y otras amenazas de seguridad a nuestros servicios, y de proveedores de marketing que nos brindan información sobre clientes potenciales de nuestros servicios comerciales».

Además puntualizan: «También recopilamos información de otras fuentes, como información pública disponible en internet, para desarrollar los modelos que impulsan nuestros servicios».

Son muchas las ventajas que nos puede ofrecer el uso de la IA como ChatGPT, pero también las precauciones que debemos tomar en su uso.
Conclusión

En resumen, aunque ChatGPT represente una herramienta excepcional en el ámbito de la inteligencia artificial y la generación de lenguaje natural, es importante recordar que, como toda tecnología digital, opera mediante la recopilación de datos para optimizar sus servicios y personalizar la experiencia del usuario. Este proceso, inherente a su funcionamiento, nos debe invitar a reflexionar sobre la delgada línea entre la innovación y la protección de nuestra privacidad.

Para interactuar de forma segura, es esencial que seamos conscientes de la información que compartimos. Adoptar prácticas responsables (como evitar suministrar datos personales sensibles, revisitar con frecuencia las políticas de privacidad o incluso utilizar seudónimos cuando la situación lo permita), se convierte en una forma de resguardar nuestra identidad en un entorno cada vez más interconectado. De igual forma, mantenerse informado sobre las medidas de seguridad implementadas por las plataformas y exigir mayor transparencia en la gestión de la información fortalece nuestro derecho a una privacidad digital efectiva.

Esta dualidad, en la que la tecnología promete enormes beneficios a cambio de ciertos datos, nos recuerda que la vigilancia y la autonomía son tareas compartidas. Ejercitando un pensamiento crítico y tomando decisiones informadas, cada uno de nosotros puede disfrutar de los avances de la inteligencia artificial sin sacrificar la integridad de nuestros datos personales. Proteger nuestra información, es un acto de empoderamiento en la era digital, y es responsabilidad de todos mantener el equilibrio entre progreso y privacidad.


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