El riesgo de responder con un SÍ a una llamada desconocida

La llamada telefónica, sigue siendo una forma común de comunicación e independientemente de quién nos realice una llamada (amigos, familiares o desconocidos), es muy frecuente responder a la llamada con un simple «SÍ». No obstante, pocos somos conscientes de aquellos riesgos que pueden estar ocultos y que pueden volverse en nuestra cuenta al dar una respuesta tan sencilla e inofensiva.

Simplemente el contestar con un «sí», puede convertirse en la puerta de entrada a una serie de problemas. Grabando nuestra voz, los estafadores la pueden utilizar para autorizar transacciones financieras, contratos, incluso suplantar nuestra identidad. Además, estas grabaciones de voz también pueden ser manipuladas y utilizadas como evidencia en situaciones que podrían poner en riesgo nuestra reputación. Y es que, no es la primera vez que alguien recibe una llamada y contesta: ¿Sí? Dígame. ¿Quién es? Y alguna palabra o comentario más, ya que nos han llamado, nos apresuramos a contestar, pero al otro lado no contesta nadie, ni se escucha nada.

Para ilustrar esto, a continuación, vamos a revisar paso a paso el proceso que suele acompañar a este tipo de fraude.

Primera opción: recibimos una llamada.

La víctima o persona objeto del fraude, recibe una llamada telefónica de alguien que se hace pasar por representante de una entidad bancaria, servicio de venta, atención al cliente, soporte técnico, organismo oficial u otros. El estafador puede utilizar técnicas de ingeniería social para generar confianza, mencionando información personal básica de la víctima o hacer referencia a una transacción u operación comercial reciente. Se puede dar el caso de que llamen a la víctima y cuando esta diga “sí”, nadie responda. En este último caso, no se establece ninguna conversación entre emisor y receptor, pero algunas personas siguen insistiendo en contestar, diciendo más palabras o llegando incluso a dirigir improperios contra quien pueda esta al otro lado. Pero, el silencio continúa y quien está al otro lado, espera a que la víctima presa del nerviosismo o indignación, continúe hablando. Una de las dos partes, cuando tenga suficiente colgará.

SEGUNDA OPCIÓN: SE MANTIENE UNA CONVERSACIÓN

En este caso, los estafadores inician una conversación con la víctima, pudiendo llegar a hacerle preguntas simples, con el fin de obtener respuestas del tipo «sí», respuestas afirmativas u otras. Es muy habitual también, que el ciberdelincuente permanezca en completo silencio, a la espera de una respuesta afirmativa por parte de la víctima y cuelgue a los pocos segundos, sin habernos dado una respuesta.

TERCERA OPCIÓN: GRABAR LA RESPUESTA CON UN «SÍ»

Como se ha explicado anteriormente, el estafador se dedica a esperar pacientemente a que su víctima responda con un «sí» a alguna de las preguntas, mientras lo graba todo con alguna aplicación de cuantas hay disponibles en el mercado.

CUARTA OPCIÓN: USAR LA GRABACIÓN DE VOZ

Una vez que la grabación de voz se encuentra en su poder, los delincuentes podrían utilizarla para darse de alta en algún servicio en nombre de la víctima, por ejemplo. Pueden hacerlo llamando a la entidad o servicio y proporcionar la grabación de voz o el tratamiento digital de ésta, para la confirmación de la identidad o las preguntas que nos suelen hacer para confirmar el proceso que supuestamente se ha solicitado.

QUINTA OPCIÓN: DETECCIÓN Y ACTUACIÓN POR PARTE DE LA VÍCTIMA

Cuando la persona que ha sido víctima, detecta que se usa o ha usado su identidad sin su consentimiento, bien por contacto directo de algún servicio, o bien porque lo identifica en la red o cualquier otro medio, deberá tomar medidas de manera inmediata para solucionarlo. A continuación, se explicará cómo hacerlo más detalladamente.

Mujer respondiendo a una llamada de SPAM telefónico.
A diario, muchas personas son víctimas de la técnica de vishing, no esperando que quien les llama pueda hacerlo con fines delictivos. Las personas de avanzada edad, son un grupo objetivo rentable para los delincuentes.

¿Cómo actúar en caso de haber sido víctima?

Cuando nos encontremos en una situación en la que sospechemos que podríamos haber sido víctima de estafa, es muy importante actuar rápidamente. A continuación, se muestran algunos pasos a seguir:

  1. Mantener la calma: es totalmente comprensible sentir preocupación o miedo, pero hay que procurar mantener la calma y pensar con claridad. La toma de decisiones de forma racional nos ayudará a abordar la situación de una manera mucho más efectiva.
  2. Colgar la llamada: si sospechamos que la llamada que recibimos es fraudulenta o no nos sentimos cómodos con la situación, simplemente debemos colgar. No hay que proporcionar ninguna información adicional y debemos evitar prolongar la conversación.
  3. Verificar la legitimidad: cuando la llamada procede de una entidad financiera o empresa legítima, buscaremos el número de contacto oficial de dicha organización y llamaremos directamente para verificar la autenticidad de la llamada recibida. Nunca se deben utilizar los datos de contacto proporcionados por los presuntos estafadores, ya que lógicamente son falsos.
  4. Monitorizar las cuentas: haciendo un seguimiento cercano de nuestras cuentas bancarias o tarjetas de crédito, para poder detectar cualquier actividad extraña. Si detectamos transacciones no autorizadas, informaremos a nuestro banco inmediatamente. Nuestro banco, otras empresas u organismos, no deben a solicitarnos datos personales mediante una simple y espontanea llamada. Esto hay que tenerlo muy presente.
  5. Controlar la información que circula sobre nosotros en la red: haciendo egosurfing para conocer la información sobre nosotros publicada en Internet. Activando las alertas de Google para poder recibir notificaciones sobre menciones de nuestro nombre o información personal y poder tomar las medidas necesarias para su retirada de Internet.
  6. Cambiar las contraseñas y códigos de seguridad: para poder estar seguros, deberíamos cambiar contraseñas y códigos de seguridad relacionados con nuestras cuentas, que pudieran estar comprometidas. Debemos utilizar contraseñas fuertes y únicas, que sean difíciles de adivinar. Esto no es tan difícil, tan sólo hay que echarle imaginación. Puede ser de gran ayuda, seguir las indicaciones que nos ofrece esta publicación.
  7. Mantener registros: debemos guardar cualquier evidencia que resulte relevante, como números de teléfono, grabaciones de llamadas, correos electrónicos o mensajes de texto recibidos como parte del intento de estafa. Estos registros pueden ser útiles para informar a las autoridades y respaldar cualquier reclamación o denuncia en el futuro.
  8. Denunciar la estafa: debemos presentar la correspondiente denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, proporcionando todos los detalles y evidencias de las que dispongamos. En la mayoría de casos, si contamos con algún seguro que nos pueda cubrir ante este tipo de delitos, será indispensable presentar la denunciada formulada e incluso para poder demostrar nuestra inocencia ante los tribunales, en caso de que el asunto llegara a estas instancias. El INCIBE, pone a disposición de la ciudadanía el teléfono 017 (en España), para poder comunicar lo ocurrido y recibir asesoramiento.

Debemos tener presente en todo momento que la prevención es la clave. Manteniendo una actitud cautelosa y desconfiada al recibir llamadas telefónicas de números desconocidos (no atendiéndolas si no conocemos su origen o activando herramientas de detección de spam telefónico) y evitar compartir información personal o financiera confidencial, salvo que estemos completamente seguros de la legitimidad de la llamada.

A veces, es aconsejable confiar en nuestro instinto y no dudar en colgar, si algo nos parece sospechoso.


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