Aunque hay muchas personas que lo desconocen, Linux está mucho más presente en nuestra vida diaria de lo que podríamos imaginar. Su versatilidad, estabilidad y seguridad lo convierten en la opción ideal para una amplia gama de dispositivos y sistemas. Vamos a conocer alguna de sus aplicaciones en una amplia variedad de dispositivos.
Hay muchos usuarios que aún no se han adentrado en el apasionante mundo de Linux y es posible que sientan cierto recelo para atreverse a usarlo. Quizá porque les hayan llegado rumores de ser un sistema operativo complejo, que está reservado para expertos en informática o que su curva de aprendizaje es demasiado complicada.
Aunque es cierto que este sistema operativo ofrece un gran número de posibilidades para los usuarios más avanzados, también existen distribuciones muy intuitivas y fáciles de usar, muy recomendadas para iniciarse en este mundillo e incluso dejar Windows (por su coste y requisitos técnicos), sin miedo alguno.
Hay mucha gente que cuando escucha hablar de Linux, piensa en ordenadores de escritorio y servidores. Aunque ese es su uso más conocido, lo que quizá no sepan es que está presente en muchos otros dispositivos y sistemas que utilizamos a diario, sin que seamos conscientes de ello.
El kernel de Linux es altamente versátil, puesto que cualquiera puede acceder a él, modificarlo y adaptarlo a cualquier necesidad. Incluso, cualquier persona con los conocimientos necesarios, puede modificar una distro de Linux y crear una propia, más personalizada y sin problemas legales o de copyright para ello. Por esta razón, no sólo es un sistema disponible para PC, sino que está presente en una gran mayoría de hardware, dispositivos y sistemas de uso diario.
¿Qué dispositivos y sistemas funcionan con Linux y posiblemente no lo sabíamos?
Pues, son muchos y de uso muy variado y aunque estemos muy familiarizados con ellos, por su uso diario, podemos encontrar los siguientes entre otros muchos:
- Consolas portátiles: aunque pueda sorprendernos, algunas consolas portátiles, como la Steam Deck o dispositivos de emulación como Anbernic, utilizan una versión adaptada de Linux. Esto les permite ejecutar juegos y apps de forma eficiente con una experiencia de juego muy fluida y personalizable. También hay una cantidad de emuladores para Linux, que nos permiten jugar a títulos archiconocidos.
- El sistema de información o entretenimiento de nuestro coche: si nuestro vehículo cuenta con una pantalla táctil para controlar la radio, el GPS o el climatizador, lo más posible es que detrás de esa interfaz se encuentre el núcleo Linux. Este sistema nos permite integrar diversas funciones y ofrece una experiencia de usuario bastante fluida y personalizada.
- Electrodomésticos: por supuesto, ese frigorífico inteligente que nos avisa cuando se acaba la leche o el microondas que se conecta a internet, probablemente utilicen una versión adaptada de este sistema operativo. Esto le permite ofrecer una interfaz intuitiva, conectarse a la red y ejecutar apps específicas.
- Smartphones: aunque el más conocido es Android, que se basa en el kernel de la plataforma de código abierto, existen otros sistemas operativos para móviles basados en Linux, como Ubuntu Touch o PureOS, que nos ofrecen una alternativa a los sistemas operativos más comerciales.
- Gadgets del Internet de las Cosas: muchos dispositivos conectados a internet de uso diario, como pueden ser cámaras de seguridad, termostatos inteligentes, SmartTV, dispositivos para ver televisión como el de Agile, Chromecast o sensores meteorológicos, utilizan también Linux. Su adaptabilidad y bajo consumo de recursos, lo hacen ideal para este tipo de dispositivos.
- Dispositivos médicos: aunque parezca increible, muchos equipos de uso médico, como máquinas de resonancia magnética o monitores de constantes vitales, funcionan con Linux. La estabilidad, seguridad y capacidad para trabajar en tiempo real, lo convierten en una opción idónea para este tipo de aplicaciones críticas.
- Superordenadores: los superordenadores más potentes del mundo, que se utilizan para realizar cálculos complejos en campos como la investigación científica o la meteorología, funcionan también con Linux. Los ingenieros pueden recortar absolutamente lo que les sobra del sistema operativo y modificarlo, para aprovechar así al máximo el hardware.
Por lo tanto, aunque parezca increíble, Linux está mucho más presente en nuestras vidas de lo que podríamos haber imaginado.
Desde los electrodomésticos inteligentes en el hogar, hasta los sistemas de información o entretenimiento en el coche, juega un papel crucial en el funcionamiento de muchos dispositivos modernos.
Gracias a su naturaleza de código abierto y personalizable, los fabricantes pueden adaptarlo a una amplia variedad de necesidades, haciendo de este sistema operativo una pieza fundamental. Así que, la próxima vez que utilicemos cualquiera de estos dispositivos u otros, recuerda que el kernel de Linux está detrás o puede estarlo, para hacer que todo funcione perfectamente.
Para finalizar, debemos recordar que hay muchas personas que se ven obligadas a comprar un equipo nuevo, ya que el que venían usando hasta la fecha, por incremento de las exigencias de Windows, cambios en sus requisitos técnicos o finalización de la actualización de la versión que usan, tienen que rascarse el bolsillo.
En un artículo anterior, ya hablamos de la posibilidad de no tener que comprar un nuevo equipo, pudiendo seguir usándolo gracias a la instalación de una distribución de Linux, que nos permita prolongar su vida útil y seguir trabajando con él.


Deja un comentario