En los últimos años, el auge del mercado de reparación de teléfonos móviles en España ha despertado el interés de redes organizadas que operan al margen de la ley. Estas mafias, aprovechando la alta demanda de arreglos rápidos y económicos, han creado estructuras clandestinas para manipular piezas, vender repuestos falsificados y ofrecer servicios sin garantía ni licencia. Su actividad no sólo pone en riesgo el bolsillo del consumidor, sino también la seguridad y privacidad de los dispositivos, generando un problema creciente para las autoridades y negocios legítimos del sector.
En mayo de 2023, la Policía Nacional logró desarticular en Málaga una trama criminal dedicada a la reparación de móviles con componentes falsificados. En sólo dos años, el panorama ha cambiado y las nuevas regulaciones de la Unión Europea en materia de reparabilidad, han ofrecido una ventaja inesperada para la extinción de las “reparaciones pirata”.
Negocio fraudulento de reparaciones de móviles: falsificaciones y explotación de trabajadores
En su día, la Operación Rotten se saldó con 47 detenidos y la incautación de unas 14.000 piezas falsificadas. La investigación se centró en el turbulento negocio de la reparación de teléfonos móviles con componentes falsificados, que se importaban desde Asia, principalmente China y Hong Kong. Los responsables, fueron acusados de delitos contra la propiedad industrial y pertenencia a organización criminal.
En dicha causa, llama la atención que no se les pudiese atribuir el delito de estafa, ya que los precios anormalmente bajos se consideraron un indicio para que los clientes asumieran que la reparación se realizaba con componentes no oficiales.
La investigación incluyó incursiones en polígonos industriales desde los que se servían estas piezas, colaboración de representantes de las marcas afectadas, así como el análisis económico de las compras de componentes realizadas en Asia.

Los informes periciales ratificaron que se trataba de falsificaciones, copias prácticamente iguales en apariencia a las originales pero de una calidad inferior. Los componentes más buscados fueron pantallas, cámaras y baterías.
Lo más llamativo de esta operación, es que afectó a una de las empresas más reconocidas del sector de la reparación de teléfonos móviles, Manzana Rota, que a día de hoy sigue teniendo varias tiendas repartidas por todo el territorio nacional, especialmente en Andalucía.
Pero, más allá de la sonada operación policial, el negocio de las reparaciones de móviles ha dado lugar a otros casos turbios, llegando a afectar a los derechos humanos de los trabajadores. Como es el caso de la detención producida en Usera, el “barrio chino de Madrid”, en el que el verano pasado, un hombre fue acusado de tener a su hija de 30 años reparando móviles en condiciones insalubres. Encerrada bajo llave.
Solución: el derecho a reparar
El grave problema de las reparaciones con piezas falsificadas es que, no se trata de un caso aislado: detrás hay mafias organizadas que suponen un riesgo real para los consumidores.
Ello conlleva riesgos técnicos, económicos y de seguridad para el cliente, quien confía la reparación de su móvil a un taller aparentemente inofensivo, sin saber que está financiando una red criminal, además de los posibles daños en sus dispositivos o la pérdida de garantía.
Tras la Operación Rotten en mayo de 2023, no han salido a la luz nuevas investigaciones. Pero, la ausencia de noticias no confirma la desaparición de estas redes organizadas, pese a que no se haya vuelto a destapar un escándalo de dimensiones similares.
Es aquí, donde entra en juego la directiva del «Derecho a reparar» de la Unión Europea, que incluye condicionantes como que “el fabricante está obligado a reparar un producto por un precio y en un plazo razonable tras el fin de la garantía”.
Esta normativa, reduce la necesidad de recurrir a reparadores de dudosa legalidad, por lo que este nuevo modelo, fomenta una reparación mucho más transparente, además de un acceso más sencillo y económico a piezas oficiales.
En conclusión, las mafias dedicadas a la reparación ilegal de móviles, representan una amenaza tanto para la economía como para la confianza en el sector. Los trabajadores atrapados en estas redes suelen operar en condiciones precarias, mientras que los clientes quedan expuestos a fraudes, repuestos de baja calidad y posibles vulneraciones de su privacidad. Combatir este fenómeno requiere una combinación de controles más estrictos, campañas de concienciación y el fortalecimiento de la oferta de servicios técnicos autorizados, garantizando así un entorno más seguro y justo para todos.
*Imagen de cabecera, obtenida mediante IA por STI 2020®


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