
Los ciberdelincuentes explotan hábitos digitales cotidianos para capturar sesiones, credenciales y datos sensibles sin que las víctimas lo perciban. Utilizan técnicas que les permiten integrarse en el flujo habitual de navegación de las personas, aprovechando la falta de atención a la seguridad de sus dispositivos. Los expertos advierten que cualquier usuario con rutinas digitales predecibles…
