Robo de cuentas de juegos.

Preocupante acoso a través de Roblox y Fornite

Según declaraciones del Grupo de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, la plataforma Roblox está en entredicho, por la mala influencia detectada en menores, que según han alertado pediatras, padres, madres y docentes, se llegan a autolesionar e incluso pueden cambiar de forma radical sus hábitos y comportamiento.

Con frecuencia, los menores desconocen quien está al otro lado, en Internet.
Con frecuencia, muchos niños y adolescentes desconocen la identidad e intención real de quien está al otro lado para jugar con ellos online.

¿Qué es el grooming?

Según se ha podido comprobar, Roblox y otros juegos online como Fornite, esconden un peligro real que los padres y madres deben conocer. Allí donde haya niños o adolescentes, habrá delincuentes, pederastas o groomers intentando infiltrarse. Pero, ¿qué es un groomer? Alguien que intenta hacer grooming (conductas y acciones deliberadas emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir sus inhibiciones) a menores. Podemos encontrar entre ellos, desde acosadores hasta depredadores sexuales o pederastas.

El grooming es una técnica de explotación sexual infantil. Consistente en engañar a un menor, para conseguir que ofrezca actos sexuales al acosador. Se suelen hacer pasar por una persona cercana, con gustos y aficiones parecidas, mostrando especialmente las mismas inseguridades que el menor.

Para ello, escogen a víctimas a partir de los 12 años, preadolescentes en el despertar sexual. Cambian de actitud en cuanto consiguen la primera foto o vídeo de contenido sexual, pasando a ser muy crueles y exigentes, hasta obligarles a romper con su rutina.

Sólo en España, la Policía Nacional ha recibido por Roblox, 340 denuncias por posible pedofilia desde el año 2019. La colaboración ciudadana, siempre es clave para desenmascarar a los pedófilos o depredadores sexuales.

Por ello, desde la Policía Nacional advierten que nunca hay que desnudarse en Internet para un conocido, menos aún para un desconocido. Cuando se envía una foto o vídeo, se pierde el control sobre dichos archivos. Si es una videollamada, tampoco es seguro hacerlo, ya que los ciberdelincuentes tienen programas para poderlas grabar.

El consejo debe servir para menores y adultos. Los padres, deben tener en cuenta que nunca deben dejar a sus hijos pequeños jugar solos a este tipo de videojuegos, y en el caso de los adolescentes, supervisar con quien suelen hablar. La noche es el momento preferido para actuar por este tipo de depredadores sexuales.

Los menores son objetivo preferido de ciberdelincuentes.
Conviene conocer con quienes juegan en línea los menores y sus intenciones, sobre todo cuanto menor es su edad, para evitar riesgos.

¿Cómo ayudar a los menores a detectar el grooming?

Hablar con confianza

Es importante hablar con ellos. Si son muy pequeños, no es conveniente hablar con ellos mencionando los detalles o consecuencias del grooming, pero sí diciéndoles que son personas con malas intenciones que les van a asustar y obligar a hacer cosas contra su voluntad, alejándoles de sus padres, a veces para siempre.

Controlar los sitios donde entren

Es importante, cuando tienen poca edad, conocer los sitios que frecuentan, así como tener confianza para conocer sus contraseñas y claves de acceso, haciéndoles entender que es por su propio bien, para evitar que corran riesgos innecesarios.

Las fotos compartidas

Las redes sociales, permiten compartir fotos. Es importante hablar con los menores, en relación a la necesidad de no compartir fotos de ellos mismos y los riesgos que implica.

Las peticiones de los acosadores

Los acosadores y depredadores sexuales, desean que los menores envíen fotos de ellos mismos con determinadas características (desnudos o semidesnudos) o acudan a determinados lugares. Estas peticiones son silenciosas, es decir, les dicen a sus víctimas que se trata de un secreto y que no deben comentarlo con nadie. Si los menores no comprenden del todo lo que estamos tratando de advertirles (y tienen ya cierta edad), se les puede hablar sobre los abusos sexuales.

Falsos perfiles en las redes sociales

Es importante hacer hincapié, para que comprendan que no se trata de otra persona que han conocido mediante las redes sociales, sino que es un perfil falso y que se trata (probablemente) de un adulto, que no tiene buenas intenciones.

El peligro de “comentar todo lo que hacemos” en redes sociales

Si bien el grooming se aplica a aquellos adultos que buscan menores con intenciones de acoso o abuso sexual, adolescentes o adultos no están exentos de caer en esta trampa, puesto que los acosadores resultan ser muy hábiles para la mentira y el engaño.

Es importante destacar que los acosadores usan y abusan de las redes sociales, hasta conocer las rutinas completas de sus víctimas. Por tanto, indicar en las redes sociales donde nos encontramos, por ejemplo, permite al acosador u otros delincuentes, establecer rutinas de nuestro día a día para, en el momento menos pensado, llevar a cabo su acción.

Cuidarse unos a otros

Las precauciones, no deben limitarse al propio hogar, sino que debemos ayudar a los menores a no tener miedo y denunciar si han sido testigos de algún caso, que se relacione con un acosador en las redes sociales.

La protección de menores debe ser un aspecto primordial, en su experiencia con plataformas de juegos, redes sociales e Internet.
La protección al menor, debe ser un aspecto de vital importancia en el uso de dispositivos conectables, plataformas de juegos y redes sociales.

Conclusión

El grooming es una forma de violencia silenciosa que aprovecha la confianza y la inexperiencia de los menores en el entorno digital. Su prevención requiere un enfoque integral donde familia, centros educativos y sociedad, trabajen de manera coordinada.

Fomentar la educación digital desde edades tempranas, mantener una comunicación abierta y establecer límites claros en el uso de dispositivos son medidas fundamentales para reducir el riesgo. Además, el uso responsable de herramientas de control parental y la colaboración con organismos especializados, fortalecen las redes de protección.

La clave está en empoderar a los menores, dotándolos de conocimientos y habilidades, para que puedan reconocer comportamientos inapropiados y pedir ayuda sin miedo alguno. Sólo así, podremos construir un entorno virtual más seguro y respetuoso para todos. Para ello, es esencial observar los siguientes aspectos:

  • Educación digital continua en casa y en el aula
  • Comunicación abierta y sin juicios
  • Uso de herramientas de control y supervisión
  • Colaboración con autoridades y profesionales
  • Actualización constante de protocolos y formación

Descubre más desde STI 2020 ®

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.