Es un protocolo para el acceso a Internet que usamos a diario, aunque no sepamos qué significa, ni cómo se asigna en nuestros dispositivos. Pero, para poder acceder a Internet, es necesario contar con una dirección IP (Internet Protocol). En este artículo vamos a repasar algunos conceptos, en qué consiste, por qué es tan importante, saber algo más sobre como se asigna, cómo se puede cambiar, etc.
La dirección IP es una dirección única y que identifica a un dispositivo en Internet o en una red local. Las siglas IP proceden de “Internet Protocol”, que es un conjunto de normas que rigen el formato de los datos enviados a través de Internet o una red local.
Básicamente, la dirección IP es el identificador que permite el envío de información entre dispositivos en una red. Contiene información de la ubicación y brinda a los dispositivos acceso de comunicación. Internet necesita una forma de diferenciar entre distintas computadoras, enrutadores y sitios web. Las direcciones IP nos proporcionan una forma de hacerlo y forman parte esencial de cómo funciona Internet.
¿Qué es una dirección IP?
Una dirección IP es una cadena de números separados por puntos. Las direcciones IP se expresan como un conjunto de cuatro números, como por ejemplo, 192.158.1.38. Cada número del conjunto puede variar en un rango que va desde el 0 al 255. Por lo tanto, el rango completo de direcciones IP va desde 0.0.0.0 hasta 255.255.255.255.
Las direcciones IP no son aleatorias. La Autoridad de números asignados de Internet (Internet Assigned Numbers Authority, IANA), es una división de Internet Corporation para números y nombres asignados (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers, ICANN), que genera y asigna matemáticamente las direcciones IP. ICANN es una organización sin ánimo de lucro, establecida en los Estados Unidos en el año 1998, para ayudar a mantener la seguridad de Internet y permitir que todos los dispositivos puedan acceder. Cada vez que alguien registra un dominio en Internet, debe dirigirse a un registrador del nombre de dominio, quien paga una pequeña tarifa a ICANN para registrarlo.
Es decir, cuando escribimos en nuestro navegador www.solucionesti2020.es, en realidad deberíamos estar escribiendo la dirección IP de la web a la que deseamos acceder, lo cual sería bastante dificil de recordar y podríamos dirigirnos a una web no deseada, tan sólo con introducir mal un dígito.
Por lo tanto, la resolución de nombres de dominio nos permite navegar por Internet utilizando nombres de dominio en lugar de direcciones numéricas. De esta forma al introducir un nombre de dominio, los servidores saben a que dirección IP nos deben dirigir para que podamos navegar por Internet.
¿Cómo funciona una dirección IP?
Para comprender por qué un dispositivo no se conecta de la manera esperada o si deseamos solucionar un problema que impide el funcionamiento de nuestra red, es necesario entender cómo funcionan las direcciones IP.
El protocolo de Internet funciona como lo haría cualquier otro idioma, mediante la comunicación a través de unas pautas establecidas para transmitir información. Todos los dispositivos encuentran, envían e intercambian información con otros dispositivos conectados mediante este protocolo. Hablando el mismo idioma todos los dispositivos, independientemente de su ubicación, puede comunicarse con otros.
El uso de direcciones IP normalmente ocurre sin que lo apreciemos. Dicho proceso funciona de la siguiente manera:
- El dispositivo se conecta indirectamente a Internet, mediante una red conectada a Internet a su vez, que otorga acceso al dispositivo. Nuestro router ya cuenta con una dirección IP para acceder a la red y a su vez, cuando conectamos nuestro dispositivo a la red a través de dicho router, éste asigna una dirección IP al dispositivo que se incorpora.
- Cuando estamos en casa o en el trabajo, dicha red es el proveedor de servicios de Internet (ISP).
- Nuestro ISP, es la que asigna la dirección IP al dispositivo.
- Nuestra actividad en Internet pasa por el ISP, el cual la redirige a nuestro dispositivo mediante la dirección IP. Puesto que nos brinda el acceso a Internet, es responsabilidad del ISP asignar una dirección IP a nuestro dispositivo.
- Sin embargo, nuestra dirección IP puede cambiar. Por ejemplo, cuando encendemos o apagamos el router, o también, cada vez que el dispositivo abandona dicha red y vuelve a entrar en ella.
- Cuando estamos fuera de casa, por ejemplo de viaje y llevamos nuestro dispositivo, la dirección IP de nuestra casa o trabajo no nos sigue. Ya que estamos utilizando otra red (WiFi de un hotel, aeropuerto o cafetería, etc.), por lo que para acceder a Internet utilizaremos una dirección IP diferente (y temporal) que nos asignará el ISP de dicho hotel, aeropuerto o cafetería.
Por poner un ejemplo que nos ayude a entenderlo más sencillamente, imaginemos que entramos en un comercio para comprar algún producto y debemos coger un número de orden de un expendedor de tickets, pues al acceder a una red, ese número de ticket sería nuestra IP. Si una vez terminada la compra, nos dirigimos a otro comercio en el cual debemos coger también ticket para ponernos en cola, ya no nos servirá el ticket cogido en el comercio anterior, por lo que en este comercio el nuevo ticket cogido y cuyo numero nada tiene que ver con el del comercio anterior, será nuestro nuevo número de orden, es decir nuestra nueva IP.

Como el proceso da a entender, existen diferentes tipos de direcciones IP, que vamos a conocer a continuación.
Tipos de direcciones IP
Existen diferentes categorías de direcciones IP, y a su vez en cada categoría, diferentes tipos.
Direcciones IP
Cada individuo o empresa con un plan de servicio de acceso a Internet, tendrá dos tipos de direcciones IP: su dirección IP privada y su dirección IP pública. Los términos “pública” y “privada” se corresponden con la ubicación en la red, es decir, la dirección IP privada se utiliza dentro de una red, mientras que la pública se utiliza fuera de ella.
Direcciones IP privadas
Cada dispositivo que se conecte a nuestra red de Internet tendrá una dirección IP privada. Incluye ordenadores, smartphones, tablets, Smart TV, pero también cualquier dispositivo que pueda conectarse mediante Bluetooth, como altavoces, impresoras, etc. Con el creciente uso del Internet de las cosas (IoT), la cantidad de direcciones IP privadas que podemos tener en casa está aumentando. El router necesita una forma de identificar estos artículos por separado y muchos necesitan una forma de reconocerse entre sí. Por lo tanto, el router genera direcciones IP privadas que son identificadores únicos para cada dispositivo que los diferencian dentro la red doméstica o del trabajo.
Direcciones IP públicas
La dirección IP pública, es la dirección principal asociada a toda la red. Pese a que cada dispositivo conectado tiene su propia dirección IP, también se incluyen en la dirección IP principal de la red. Como vimos anteriormente, nuestro ISP (Internet Service Provider), proporciona la dirección IP pública de nuestro router. Los ISP tienen un gran conjunto de direcciones IP que distribuyen a sus clientes. Nuestra dirección IP pública es la dirección que todos los dispositivos que se encuentren fuera de nuestra red de Internet utilizarán para reconocer nuestra red.
Las direcciones IP públicas se presentan en dos formatos: dinámica y estática.
Direcciones IP dinámicas
Las direcciones IP dinámicas cambian de forma automática y con regularidad. Los ISP compran un gran grupo de direcciones IP y las asignan automáticamente a sus clientes. De forma periódica, reasignan y devuelven las direcciones IP más antiguas al grupo para que las utilicen otros clientes. La explicación detrás de esta estrategia es la del ahorro para el ISP.
Automatizar el movimiento regular de las direcciones IP significa que no es necesario realizar acciones específicas para restablecer la dirección IP de un cliente, por ejemplo, si se cambia de domicilio, etc. También existen beneficios de seguridad, ya que una dirección IP cambiante dificulta a los ciberdelincuentes el acceso a la interfaz de red.
Normalmente, muchos ISP asignan una nueva dirección IP a nuestra red, cuando reiniciamos el router apagándolo completamente y dejando que transcurran unos 3 minutos. Al volverlo a conectar a la red, además de actualizarse el firmware del router (lo cual es recomendable con determinada frecuencia), nos habrá asignado una IP distinta a la anterior, a partir de la cual nos comunicaremos con la red de redes, Internet.
Direcciones IP estáticas
Por el contrario, las direcciones IP estáticas son siempre las mismas. Una vez que la red asigna una dirección IP, esta permanece igual. La mayoría de las personas y empresas no necesitan una dirección IP estática, pero para las empresas que planean alojar su propio servidor, es fundamental tener una. Una dirección IP estática garantiza que los sitios web y las direcciones de correo electrónico vinculados tengan una dirección IP constante, lo que es vital si desea que otros dispositivos puedan encontrarlos de manera predecible en la Web.
Si tenemos que configurar un dispositivo para su acceso a Internet, es recomendable que dentro de la red se nos asigne la IP de forma dinámica. De esta forma, cuando nuestro dispositivo se ausente de dicha red y vuelva a incorporarse, será el router quien le asigne su nueva IP.
Si optamos por configurar una IP estática para un dispositivo, por ejemplo la 192.168.3.139, esta será con la que nuestro dispositivo se pretenda conectar a la red cuando lo necesite, si dicho dispositivo ha estado ausente, el router podría haber asignado dicha IP a uno que se haya incorporado en nuestra ausencia al estar disponible la misma, por lo que nos encontraremos ante un problema de conexión, ya que nuestro dispositivo, por ejemplo nuestro smartphone, pretende conectarse a dicha red con una IP que en su ausencia ha sido asignada a uno nuevo, permaneciendo conectado el que se encuentre en dicha red e impidiéndonos conectarnos a nosotros.
Por lo tanto, lo más conveniente es que seleccionemos la asignación dinámica de IP, de esta forma el router irá asignando una IP a cada dispositivo que se vaya conectando, no existiendo dicho conflicto.

Dos tipos de direcciones IP para sitios web
En el caso de propietarios de sitios web que no se alojan en su propio servidor, y dependen de un paquete de alojamiento web (como puede ser el caso de la mayoría de sitios web), existen dos tipos de direcciones IP. Estas pueden ser direcciones compartidas o direcciones dedicadas.
Direcciones IP compartidas
Los sitios web que dependen de planes de alojamiento compartidos pertenecientes a los proveedores de alojamiento web, serán uno de los numerosos sitios web alojados en un mismo servidor. Suele ser el caso de sitios web individuales o sitios web de expertos en la materia (Subject Matter Expert, SME), en los que los volúmenes de tráfico son manejables y están limitados en términos de la cantidad de páginas, etc. Los sitios web alojados de esta manera tendrán direcciones IP compartidas.
Direcciones IP dedicadas
Algunos planes de alojamiento web ofrecen la opción de comprar una dirección IP dedicada o varias. Ello puede facilitar la obtención de un certificado SSL y nos permite ejecutar nuestro propio servidor de protocolo de transferencia de archivos (FTP). De esta forma, se facilita el uso compartido y la transferencia de archivos con varias personas dentro de una organización y se permiten opciones de uso compartido de FTP anónimo. La dirección IP dedicada también nos permite acceder a nuestro sitio web sólo escribiendo en el navegador web la dirección IP, en lugar del nombre de dominio, lo que resulta útil si deseamos desarrollarlo y probarlo antes de registrar nuestro dominio.
¿Cómo buscar una dirección IP?
La forma más sencilla de comprobar la dirección IP pública de nuestro router es buscar “¿Cuál es mi dirección IP?” en Google. Google nos mostrará la respuesta en la parte superior de la página.
Además, existen otros sitios web que nos mostrarán la misma información, ya que pueden ver nuestra dirección IP pública porque, cuando visitamos el sitio, nuestro router ha hecho una solicitud y por lo tanto, revela dicha información.
Sitios como WhatIsMyIP.com e IPLocation pueden brindarnos más información y mostrarnos el nombre de nuestro ISP y la ciudad desde la que nos estamos conectando. Esta información, podemos «disfrazarla» si usamos WARP de Cloudflare, como ya explicamos en un artículo anterior en este blog.
Ahora bien, pese a que nos será de gran utilidad WARP, tenemos que tener en cuenta que si deseamos realizar un test de velocidad en Internet, como puede ser mediante SpeedTest de Ookla, deberemos desconectar WARP antes de realizarlo, ya que de lo contrario la información de dicho test se nos mostrará adulterada, ya que nuestro dispositivo (como puede ser un ordenador de sobremesa conectado mediante cable Ethernet), estará enviando señal al servidor de Cloudflare al mismo tiempo que lo hace al servidor de Ookla, por lo que si tenemos contratados con nuestro ISP un ancho de banda de 1 GB en fibra simétrica, el test nos puede mostrar que la velocidad de subida y bajada es en realidad la mitad de lo que esperábamos.
Mediante los métodos explicado anteriormente para conocer nuestra IP, sólo recibiremos una ubicación aproximada, es decir, dónde está el proveedor, pero no la ubicación real del dispositivo. Si utilizamos dichos métodos, debemos recordar también cerrar la sesión de VPN, si la tuviésemos. Obtener la dirección de la ubicación física real de la dirección IP pública, normalmente requiere la presentación de una orden de búsqueda al ISP, aunque existen herramientas al alcance de profesionales o atacantes para afinar más las búsquedas.
La búsqueda de nuestra dirección IP privada varía según el sistema operativo usado:
En Windows:
- Utilizaremos el símbolo del sistema.
- Buscamos “cmd” (sin comillas) en la barra de búsqueda de Windows.
- En la pantalla emergente del CMD, escribiremos “ipconfig” (sin comillas) para encontrar la información.

En Mac:
- Nos dirigimos a Preferencias del sistema.
- Seleccionamos Red y deberíamos poder ver la información.
En un iPhone:
- Nos dirigimos a Configuración.
- Seleccionamos WiFi y hacemos clic en la “i” que se encuentra en un círculo y que está junto a la red en la que nos encontramos. La dirección IP debe estar visible en la pestaña DHCP.
Si necesitamos comprobar las direcciones IP de otros dispositivos de la red, tendremos que entrar en la interfaz del router. El método de acceso al enrutador depende de la marca y del software que utiliza. Por lo general, deberíamos poder escribir la dirección IP del gateway (puerta de enlace), del enrutador en un navegador web de la misma red para acceder a él (por ejemplo 192.168.0.1). Desde allí, una vez introducida la contraseña de acceso, deberemos navegar a “dispositivos conectados” u opción similar, que nos debería mostrar una lista de todos los dispositivos que se encuentran conectados a la red actualmente o lo han estado hace poco, incluidas sus direcciones IP. De las direcciones MAC, hablaremos en una publicación próxima.
Hasta aquí, nos hemos estado refiriendo principalmente a las direcciones IP de la versión 4 o IPv4. Pero, ahora toca hablar de las IPv6, para entender sus diferencia y razón de ser de éstas últimas.

¿Qué es IPv6 y para qué sirve?
Como ya hemos explicado antes, Internet funciona gracias a las direcciones IP y cada dispositivo que se conecta a Internet lo hace a través de éstas que funcionan a modo de matrículas. En la actualidad, se utilizan las del Internet Protocol version 4 o IPv4, pero nos encontramos con un problema, que las direcciones que se generan con dicho protocolo se han acabado o lo harán pronto. Son muchos los dispositivos que necesitan una IP para conectarse a la red y la cifra aumenta a pasos de gigante.
Por esta razón, el 6 de junio de 2012 vió la luz el protocolo IPv6 o Internet Protocol version 6, del que se venía oyendo hablar desde 2008. Se trata de un nuevo método para crear direcciones IP y generar las suficientes como para poder soportar todos los dispositivos que ya hay conectados y los que habrá en los próximos años.
Las IPv4 son direcciones de 32 bits y el protocolo permitió que se creasen 4.294.967.296 direcciones, una cifra insuficiente a día de hoy. En cambio, el protocolo IPv6 crea direcciones de 128 bits, lo que hace posible que albergue 340 sextillones de direcciones, o también, un total de 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456 direcciones IP diferentes, ya que con esta cifra se entenderá mejor su magnitud.
Ello significa, como se va a comprobar, que las direcciones IPv6 son mucho más largas y complejas que las IPv4. Las de la cuarta versión (IPv4), tienen una estructura de direcciones del estilo 255.255.255.255, mientras que las nuevas de la sexta versión (IPv6), siguen el siguiente patrón de composición: 2001:0db8:85a3:08d3:1319:8a2e:0370:7332. Como se puede apreciar, además de ser de mayor longitud, contienen letras además de números.
En agosto de 2019, la adopción del protocolo IPv6 apenas alcanzaba el 25%. Pero, la adopción se ha logrado a un ritmo correcto y en 2022 ya alcanzaba el 28,3%, y a partir de esa fecha todo se ralentizará más aún, con un estancamiento que varía sobre dicho porcentaje.
Esto significa, que el protocolo IPv6 nos garantiza que tendremos suficientes direcciones IP como para soportar el crecimiento de los dispositivos conectados en los próximos años. Aunque todavía quedan direcciones IPv4, ya que se rehabilitan las que ya no se utilizan. Por eso, posiblemente muchos todavía las utilicemos. No obstante, la IPv6 es la garantía de que dispondremos de IPs libres en el futuro.
No obstante, como se puede comprobar cuando configuramos un dispositivo, bien sea un ordenador, smartphone o router, el ISP nos asigna ya una dirección IPv4 y otra IPv6. Los sistemas operativos ya configuran ambas direcciones, por lo que a nivel de usuario no hay nada que nos deba preocupar.
Ventajas del protocolo IPv6
IPv6 ofrece más ventajas que su protocolo predecesor, principalmente porque viene con IP Security (IPSec), un grupo de protocolos que aseguran las comunicaciones de red en la capa IP.
Aunque IPSec también puede utilizarse en IPv4, su uso depende de los proveedores de red y los usuarios finales. Además, este framework no funcionará en la comunicación basada en NAT.
Otra ventaja de seguridad de IPv6, es que puede ejecutar el cifrado de extremo a extremo y la comprobación de la integridad, lo que dificulta los ataques man-in-the-middle o de intermediarios (MitM).
IPv6 también utiliza el protocolo Secure Neighbor Discovery (SEND), que permite una resolución de nombres más segura, que hace posible que sea más difícil para los atacantes redirigir el tráfico entre dos hosts legítimos y observar o manipular la conversación, lo cual no significa que sea imposible.
Tener una dirección IP más compleja, hace que descifrar esos datos y realizar un ataque básico pase de llevarnos unos 5 minutos a varios miles de millones de años, de momento. Por lo tanto, la seguridad se amplía. La combinación de letras y números es más dificil de descifrar que una más sencilla, como lo es 255.255.255.255.
Además, para evitar los temidos problemas de configuración el protocolo lo hace automáticamente. No resultaría extraño que pronto perdamos herramientas que simplificaban esta gestión, como son los servidores DHCP.
Pero, como ya hemos dicho, la mayor ventaja es que la industria y el ciberespacio se aseguran tener suficientes direcciones IP como para poder seguir operando sin problemas durante los próximos años. No obstante, seguirán conviviendo con las IPv4 mientras haya empresas que las sigan reaprovechando, por lo que todavía es pronto para saber si existirá algún tipo de transición.
Llegada del protocolo IPv6
El despliegue del protocolo IPv6 ya ha comenzado en España, al igual que en otros países. El pasado 8 de junio de 2023, Movistar anunciaba que se ha convertido en el primer operador español en desplegar el IPv6 en toda su red móvil, tanto para clientes de Movistar, como para los de O2. Y calcula que a finales de año podrá desplegar esta tecnología en sus redes de banda ancha fija.
De momento, otros operadores todavía no han implantado el protocolo IPv6 definitivamente, pero es de esperar que no tarden demasiado en realizar su despliegue.

Comparativa de velocidad de IPV4 vs IPv6
El proveedor de servicios de seguridad Sucuri ya realizó una serie de pruebas en sitios que admiten IPv4 e IPv6, llegando a descubrir que ambos ofrecían la misma velocidad en conexión directa.
No obstante, hay pruebas que sugieren que IPv6 es más rápido que IPv4. Una de ellas es el estudio realizado por Akamai, que mostró mejoras en el rendimiento de IPv6 con respecto a IPv4, en las cuatro principales redes móviles de Estados Unidos.
Otra prueba, es la observación de ingeniería de Facebook, que afirma que el acceso a Facebook a través de IPv6 puede llegar a ser entre un 10 y un 15% más rápido que utilizando IPv4.
Las diferencias entre IPv4 e IPv6, hacen que este último sea ligeramente más rápido, ya que las conexiones IPv6 acceden a la red directamente. Aunque IPv4 tiene encabezados de paquete más pequeños que IPv6, tiene que pasar por servidores NAT de estado, para viajar por la red.
Futuro de IPV4
A día de hoy, sólo hay unas pocas direcciones IPv4 disponibles. Incluso RIPE NCC, uno de los Registros Regionales de Internet (RIR), ha anunciado que se ha quedado sin direcciones IPv4.
Pese a ello, seguirá utilizándose en la web en un futuro cercano, antes de que podamos desactivarlo por completo. Por algunas de las siguientes razones:
- Sustituir los equipos IPv4 resulta caro. Actualizar el software y el hardware que fueron diseñados para funcionar con IPv4 es costoso y lleva tiempo.
- Falta de compatibilidad. Muchos dispositivos y sistemas antiguos siguen siendo incompatibles con IPv6. Esto podría causar algunos problemas, incluyendo un error de DNS.
- Muchos operadores de red adoptan la postura de esperar y ver. Dado que el coste de ejecutar tanto IPv4 como IPv6 o implantar la pila dual es elevado, muchos operadores de red optan por permanecer en IPv4 y esperar hasta que más redes se pasen a IPv6.
- Uso de NAT. Esta tecnología amplía las direcciones IPv4, ya que permite a los usuarios distribuir una única dirección IP entre miles de dispositivos a un bajo coste.
- Las direcciones IPv4 se venden y reutilizan. Las empresas y organizaciones que necesitan direcciones IPv4 pueden seguir comprándolas a través de los corredores de direcciones IPv4.
Adaptación al protocolo IPV6
Aunque pueda parecer más fácil quedarse con IPv4, la implantación de esta versión también puede ser cara, ya que los precios vienen determinados por la ley de la oferta y la demanda.
Además, el uso de NAT como alternativa para IPv6 tiene algunos inconvenientes. Uno de ellos es que NAT se desarrolló como una tecnología temporal, por lo que podría no funcionar bien con algunas aplicaciones y protocolos.
Estos problemas indican que el despliegue de IPv6 es la única solución viable para el crecimiento de Internet.
La buena noticia es que la transición a IPv6 ya ha comenzado. Según Google, la adopción mundial de IPV6 es actualmente del 33.95%, aunque consultando el enlace, se puede ver la cifra real actualizada.
A medida que un mayor número de proveedores de servicios de Internet (ISP), operadores de telefonía móvil y otras grandes empresas migran a IPv6, aumenta el número de sitios web que admiten IPv6 y el de usuarios que actualizan su software y equipos para IPv6.
La migración de IPv4 a IPv6 podría avanzar muy lentamente debido a las razones mencionadas anteriormente, pero podemos esperar que el despliegue se acelere en los próximos años.
Conclusión
Como hemos visto, gracias a la IP, los distintos dispositivos pueden enviar y recibir datos a través de la red. Las dos versiones de IP que coexisten actualmente son IPv4 e IPv6.
Hay muchas diferencias entre estos dos, pero algunas de las más importantes son:
- Número de direcciones: IPv4 puede proporcionar unos 4.300 millones de direcciones, mientras que IPv6 ofrece 1.028 veces más direcciones que su predecesor.
- Seguridad: IPv6 tiene más ventajas, ya que gracias a IPSec se aseguran más las comunicaciones de red y puede ejecutar el cifrado de extremo a extremo, para evitar ataques MitM (Man in the Middle).
- Velocidad: IPv6 puede acceder a la red sin pasar por NAT, lo que hace que su rendimiento sea más rápido que el de IPv4. Así lo muestran los estudios que hemos comentado anteriormente.
Dado que IPv4 no puede dar servicio a todos los dispositivos conectados en todo el planeta, cuya cifra es ascendente, necesitamos direcciones IPv6 para satisfacer esa necesidad. Sin embargo, IPv4 seguirá desplegándose en el futuro, ya que muchas de estas direcciones se reutilizan y muchos usuarios siguen confiando en el NAT. Podrían pasar años o alguna década hasta que el mundo adopte plenamente el protocolo IPv6.
Para ofrecer una mejor experiencia a los usuarios con dispositivos IPv6, debemos asegurarnos de elegir proveedores de alojamiento web, por ejemplo, que puedan integrar IPv6 en nuestro sitio web sin problema.


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