Signal es una aplicación de mensajería instantánea, una excelente alternativa a otras más populares como WhatsApp o Telegram. Es menos utilizada, pero no por ello menos querida sobre todo entre los usuarios avanzados, ya que la aplicación está centrada en ofrecer la máxima privacidad, de manera que sea casi imposible que otros puedan interceptar nuestras comunicaciones como puede pasar en otras aplicaciones.
Sobre SIGNAL
Empezaremos mencionando que su cifrado acabó siendo tan popular, que la propia WhatsApp lo ha adoptado. No es una aplicación muy conocida entre los usuarios de a pie, pero si leemos conversaciones o artículos sobre privacidad en comunicaciones es muy posible que siempre acabe mencionada.
La historia de esta aplicación comienza a tomar forma cuando Edward Snowden la promocionó en 2015, asegurando que era la aplicación que utilizaba a diario. En 2016 Signal lanzó su versión para escritorio, y tras la llegada al poder de Donald Trump ese mismo año, sus descargas empezaron a dispararse y empezó a ganar popularidad por su compromiso con la lucha contra la censura y el espionaje gubernamental.
Es la aplicación insignia de la Fundación Signal, una organización sin fines de lucro dedicada a la tecnología de privacidad de código abierto. El software que sustenta la aplicación Signal se ha importado a WhatsApp, Facebook Messenger y Skype.
La aplicación Signal se lanzó en 2015 para iOS, Android y escritorio y venía con mensajería cifrada de extremo a extremo por defecto. Desde entonces, Signal ha agregado videollamadas encriptadas, chats grupales y soporte de imágenes, videos y gifs, lo que lo convierte en una app rica en funciones, sin sacrificar el beneficio principal de la privacidad.

En respuesta a una actualización de privacidad de WhatsApp, que informó a los usuarios que compartiría datos con su matriz Facebook, millones de usuarios cambiaron a Signal, que era considerada como la mejor de su clase para mensajería encriptada. El volumen de nuevos usuarios provocó que los servidores de Signal se bloquearan el 15 de enero de 2021 y el acceso se limitó durante dos días.
Signal sigue siendo una plataforma de mensajería bastante especializada, con mucho menos uso que su competidor de extremo a extremo, Telegram, pero no por ello ofrece menos calidad.
Signal utiliza un protocolo de cifrado de extremo a extremo llamado Open Whispers Systems para todas las comunicaciones, lo que quiere decir que los mensajes salen de nuestro móvil ya cifrados, y sólo se descifran cuando llegan al móvil del receptor. De esta manera, si alguien los interceptase por el camino, no podría leerlos.
Signal es de código abierto, y tiene subido a Github el código de Signal para Android, de Signal para iOS y Signal para escritorio. Lo que significa que Signal es una aplicación con un funcionamiento transparente, y que cualquier desarrollador puede revisar su código en busca de trampas o errores.
El hecho de que cualquiera pueda revisar el código de la aplicación o de sus códigos criptográficos, es lo que hace a Signal más segura, ya que se crea una comunidad de desarrolladores que colaboran en buscar posibles errores y proponer soluciones y mejoras para la aplicación. Por lo tanto, el código abierto hace que Signal sea más de fiar, y que todos puedan colaborar para hacer de ella una aplicación mejor.
Hace ya algún tiempo, dedicamos una publicación en este blog sobre como protegían nuestra privacidad las diferentes apps de mensajería instantánea, quedando claro que la que mejor protección ofrecía era Signal, y lo sigue haciendo.

Una de las ventajas que más suele gustar a quienes prueban Signal, es que a diferencia con WhatsApp, Signal por el hecho de abrir una imagen recibida, no la descarga en la galería de imágenes de nuestro smartphone como sí ocurre con la aplicación de mensajería más utilizada en el planeta, WhatsApp. O por el simple hecho de enviar una imagen mediante un chat, no la duplica en nuestra galería.
De hecho, a cualquier archivo recibido mediante Signal, deberemos concederle nuestro consentimiento para que sea descargado en nuestro terminal. Y esto es así por defecto, al contrario que ocurre en sus competidoras, que se debe deshabilitar si no se desea. Por lo que quienes no estén muy familiarizados con la configuración de las aplicaciones, pueden encontrar mayor dificultad para ello.
Quienes comenzamos a utilizar WhatsApp en sus orígenes, pudimos comprobar que era una app de pago, pese a que después decidieron hacerla de uso gratuito, cuando ya habían recaudado bastante dinero a nuestra costa. Por el contrario, desde su lanzamiento hasta la actualidad, Signal ha sido gratuita.
Signal, al igual que otras aplicaciones o fundaciones, está abierta a cualquier donativo por parte de sus usuarios, pero no por ello condiciona su uso exclusivamente a quienes donan.
¿Quien está detrás de Signal?
La aplicación de mensajería segura Signal es famosa por saber lo menos posible sobre sus usuarios. La aplicación no acapara metadatos, no nos rastrea ni muestra anuncios, por lo tanto, no monetiza la información de los usuarios.
La Signal Foundation es una organización sin fines de lucro. Su presidenta, Meredith Whittaker, mujer que trabajó en su día para Google, es hoy una defensora de las libertades civiles.

En el evento The Big Interview de WIRED, celebrado recientemente en San Francisco, Whittaker habló del papel cada vez más importante de Signal como infraestructura crítica para la comunicación en todo el mundo, y de las aportaciones que puede hacer para desarrollar un nuevo modelo de financiamiento de proyectos tecnológicos vitales.
El funcionamiento de Signal cuesta alrededor de 50 millones de dólares al año y Whittaker resaltó en el evento que no hay respuestas fáciles para encontrar ese tipo de financiación para proyectos que necesitan un respaldo consistente, independiente y seguro, sin estar sujetos a las fuerzas de la monetización de datos y el capitalismo de la vigilancia.
La primera presidencia de Trump en Estados Unidos fue cada vez más hostil a la encriptación y a la tecnología independiente, así que con una nueva administración Trump en ciernes y los defensores de la antiencriptación haciendo incursiones en los gobiernos de todo el mundo, hay que preguntarse sobre el futuro de Signal.
Según Whittaker: «Signal seguirá siendo Signal y sólo tiene una cosa que hacer y lo hacemos muy bien y lo hacemos bastante obsesivamente, y es: proporcionar infraestructura de comunicaciones verdaderamente privada a todo el mundo, en todas partes a nivel mundial. No vamos a cambiar».
En 2018, Whittaker fue una de los principales organizadores de los Google Walkouts, con más de 20.000 empleados de Google que salieron a la calle internacionalmente para protestar contra la cultura de Google en lo que respecta a las denuncias de conducta sexual inapropiada y vigilancia ciudadana. Lanzaron una serie de demandas, algunas de las cuales fueron satisfechas por Google.
Whittaker afirmó que se enfrentó a represalias por parte de Google, y escribió en una carta abierta que la empresa le había dicho que «abandonara su trabajo» sobre la aplicación de la ética en la tecnología en el AI Now Institute.
En una nota compartida internamente tras su renuncia, Whittaker pidió a los trabajadores de la tecnológica que se sindicalicen de manera que funcione, protejan a los objetores de conciencia y a los denunciantes, exijan saber en qué están trabajando y cómo se usa, y que construyan solidaridad con otros trabajadores de la tecnología más allá de su empresa.
CONCLUSIÓN
Signal destaca como una opción superior frente a WhatsApp por varias razones clave. En primer lugar, Signal ofrece un nivel de privacidad y seguridad sin igual, gracias a su cifrado de extremo a extremo y su compromiso con la transparencia y la protección de datos. A diferencia de WhatsApp, que pertenece a Meta y está sujeto a sus políticas de recopilación de datos, Signal se centra en minimizar la cantidad de información que recopila sobre sus usuarios.
Además, Signal es una aplicación de código abierto, lo que permite a expertos en seguridad revisar y mejorar su código, garantizando así una mayor confianza en su funcionamiento. La simplicidad y claridad de su interfaz también hacen que sea fácil de usar, sin sacrificar funcionalidades avanzadas como mensajes autodestruídos y llamadas encriptadas.
En resumen, para quienes valoran su privacidad y buscan una aplicación de mensajería segura y confiable, Signal se presenta como la mejor alternativa a WhatsApp.


Replica a Nuevos cambios en la filosofía de Telegram – STI 2020® Cancelar la respuesta